11 abr 2009

Algo que hace tiempo me dedicaron


La mujer que yo amo tiene la belleza exacta y el corazón es su sitio. Es implacable en su ternura, luminosa como una fe intacta, contundente en sus deseos de vivir hasta que la vida sea vida y un poco más. La admiro por su condición de reina que abdica al trono de la existencia resuelta, a cambio de eso que llaman amor, y otros, el incierto camino al lado de un vagabundo de mi incierto camino al lado de un vagabundo de mi calaña. Es linda por derecho propio. No necesita adjetivos como excepcional ó única: se los merece. Su sonrisa, cuando es para el mundo inabarcable y ajeno, ilumina; cuando es para mí, desarma mis defensas y me coloca en un sitio privilegiado en el universo. Soy inmortal, entonces, y tocado por los dioses, afortunado como quien sobrevive al holocausto de la vida cotidiana y al tifo e muerte que nos persigue desde la cuna. Es el júbilo y el duelo de la sangre enamorada. Una palabra suya, un latido, una mirada clara o incierta, y desata en mí el huracán de las alegrías inmensas o el malebolge de la perdición en mi soledad de hombre. Es mujer, al fin y al cabo, y sucede que la idolatro pero a veces en mi pequeñez de mortal azotado por una existencia jamás pedida no la entiendo. Así, cuando desciende a su tiranía de milagro convertida en hembra, sus flechas duelen, se me figura fugitiva, sus muros son altos, contemplo mi suerte echada al capricho de aquello que sucede en la cocina de las féminas cuando las asalta la química, el qué dirán o el maleficio castigador del sólo mis chicharrones truenan. He sentido las ruinas en que puede convertirme, la esperanza convertida en guiñapo, la cercanía de lo terrible y sin rumbo. He vertido, por su amor, uno que otro llanto de niño, algunos aullidos de loco y alguna incoherencia más al epitafio de mi tumba vacía. 

En momentos así he escrito versos que no muestro a las rosas para que no se marchiten. 

La mujer que yo amo es real. La vida la alcanza a ratos y la hiere en su cielo de bondades y sonrisas. No hay justicia en el mundo: tanta bienhechora belleza, tanto brillo destacado de su alma, y no faltan los dardos emponzoñados en forma de cuervos, nanas y cebollas, alardes de derrotados, el colosal tráfico de la estupidez humana. Yo mismo, en mi caos y en mi soberbia, he dejado marcas y ecos de patán y temible filibustero. Soy hombre, al fin y al cabo, y hago guerras y cometo errores. Me enojo, gesticulo, arremeto contra lo que no entiendo, camino por la cuerda floja del camino oscuro. La he visto llorar, por mí, por un cachorro herido, por los pobres más pobres y por la vida que es vida y porque es vida duele. 

En momentos así ella triunfa y como es mejor que yo, junta sus propias rosas con mis versos y les habla de amor, para que florezcan.  

Es la muerte de mi vida, la mujer de mi vida. Existe en la tierra como el sabor de la fruta que me gusta, como el inmenso mar de mis aventuras de joven, como una alegría inesperada, como una caricia de madre. Es el idioma de la dicha y el sosiego. El arma con que me bato a duelo con los diversos adjetivos que lo aburrido y lo cotidiano. La mujer que yo amo es la recompensa, el reposo del guerrero. 

Quiero permanecer con ella siempre hasta el fin de los suspiros, hasta el último de los misterios.


19 mar 2009

Haciendo honor a quien se lo merece



Hoy mientras me sobreponía del nivel de stress que exige el próximo congreso que estamos organizando, y mientras esperaba que mi hermana terminara de estudiar (cuando en realidad se que está jugando algo relacionado con facebook o ilike [de itunes]) me decidí a revisar los blogs de los que soy fan. Tenía mucho que no entraba al de "No hay espacio en la cabeza de los locos" el cual es su nuevo nombre, cosa que me sorprendió. Después, empecé a leer los posts que no había visto y encontré uno que simplemente describe y destruye toda la fantasía de mi infancia (atención, no debe ser leido por niñas que aún jueguen con Barbie) pero que te abre los ojos y demuestra que el mundo es... exactamente como es, y que nadie te va a tender la mano para que vivas un lugar feliz y siempre rodeado de amor. 

El nombre del post es Día sesenta y cinco  y de verdad se los recomiendo mucho... 

5 mar 2009

The One with the Ick Factor [1.22]


Ross: I can't believe you two had sex in her dream.
Chandler: I'm sorry, it was a one-time-thing. I was very drunk and it was someone else's subconscious.

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Later....


Chandler: Oh, come on. You told me about the last dream.
Rachel: No, forget it.
Chandler: Oh, why not. Was I doing anything particularly... saucy?
Rachel: All right, fine. Um, you were not the only one there... Joey was there, too.
Joey: All right!
Ross: Was there... uh, huh, huh, huh... anybody, anybody else there?
Rachel: No.
Ross: You're sure? Nobody uh, handed out, uh, mints or anything?
Rachel: No, it was just the three of us.
Ross: Huh!
Joey: So, tell me. Was it, like, you and Chandler, and then you and me, or you and me and Chandler?
Rachel [laughing]: You know what?
Joey [laughing]: What?
Rachel [laughing]: There were times when it wasn't even me.
[Chandler and Joey laugh until they look at each other]
Phoebe: That is so sweet, you guys. [hugs them]

Pd. Para que no sean curiosos jaja